Existen básicamente tres zonas interesantes para tomar unas tapas o comer en la ciudad de Santander:
· Zona Centro: en esta zona se pueden incluir las calles Rio de la Pila y Marcelino Sanz de Santuela (también conocida como calle del Martillo), también las calles Santa Lucía, el Paseo de la Pereda y Puertochico. Algunos de los mejores restaurantes de Santander los podemos encontrar en las calles Peña Herbosa, Hernán Cortes, Daoiz y Velarde, General Mola, Bonifaz o la plaza de Cañadio.
Para tapear o comer de raciones a buen precio, la Conveniente y Casa Ajero en Cañadio, las hijas de Florencio o Casa Lita en el Paseo de la Pereda son recomendables. Las patatas bravas atómicas o nucleares (dependiendo del picor de la salsa) son muy buenas en la Rana Verde, en la calle Daoíz y Velarde.
Después de comer, si nos apetece un café podremos tomarlo en el Café Pombo, en la plaza del mismo nombre o un helado en Monerris en la Plaza del Cuadro.
· Barrio Pesquero y calle Tetuan: En el Barrio Pesquero encontraremos multitud de tascas donde degustar pescado y marisco. En el inicio de la calle Tetuán se encuentran dos de los mejores bares de Santander para el que le guste este tipo de comida: Marucho y la Mulata. Para el que se lo pueda permitir, el restaurante El Puerto en Puertochico, la Bombi en Casimiro Sainz o la Posada del Mar en Castelar también se encuentran en esta zona pero tienen precios bastante elevados.
· Zona de la calle Vargas y San Fernando: Es una zona típica para comer de tapeo o cenar antes de salir a la noche santanderina a un precio razonable. En la calle Vargas se encuentra Gelin, el autodenominado Rey de las Rabas, con sus partidarios y detractores, en San Fernando la Bodega la Montaña, con muy buenas raciones, en la calle Burgos pegado a la plaza de Numancia el Mesón el Castellano, con muy buenas raciones de jamón y queso.
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